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Transmisión 2 min

Volante bimasa

Volante de inercia bimasa (DMF)
Definición rápida

Volante motor dividido en dos masas unidas por muelles que amortigua las vibraciones del motor antes de llegar a la caja de cambios.

Qué es Volante bimasa

El volante bimasa (en inglés DMF, Dual Mass Flywheel) es una evolución del volante de inercia clásico. En vez de ser una sola pieza maciza, está formado por dos discos (dos "masas") unidos entre sí por un sistema de muelles y rodamientos. Esa unión elástica absorbe las irregularidades de giro del motor, especialmente acusadas en los diésel modernos de alto par.

Cómo funciona

El primer disco va atornillado al cigüeñal y recibe sus pulsaciones y vibraciones; el segundo disco está unido al embrague y a la caja de cambios. Los muelles internos permiten un pequeño desfase entre ambos, filtrando las sacudidas (sobre todo al ralentí y a bajas vueltas) para que no lleguen a la transmisión ni se transmitan como ruidos y traqueteos al habitáculo. Es lo que permite que un diésel turbo moderno funcione suave en marchas largas a pocas revoluciones.

Por qué es importante

Mejora mucho el confort y reduce el ruido de la transmisión, pero es una pieza de desgaste: los muelles y los topes internos se fatigan. Cuando falla, hay que sustituirlo (y normalmente aprovechar para cambiar el embrague), una reparación cara. Un volante bimasa en mal estado puede dañar la caja de cambios si se ignora.

Síntomas de fallo o desgaste

Traqueteo metálico al arrancar y al apagar el motor, vibraciones al ralentí o al embragar, ruido que cambia al pisar el embrague, sensación de "castañeteo" en marchas largas. Indican holgura o muelles vencidos.

Datos curiosos sobre Volante bimasa

  • Se popularizó en los 90 con los diésel de inyección directa, que vibran más a bajas vueltas que los antiguos.
  • Cambiar un volante bimasa con embrague suele costar entre 600 y 1.500 €, según el coche.
  • Algunos talleres ofrecen "kits de conversión" a volante rígido, más baratos, pero a costa de más vibración y ruido.
  • Un volante bimasa puede aguantar de 150.000 a 250.000 km, aunque la conducción a bajas vueltas con mucha carga lo castiga.

Preguntas frecuentes

¿Volante bimasa o rígido, qué es mejor?

Para uso normal, el bimasa: es más cómodo y silencioso, y lo que el fabricante diseñó para ese coche. El rígido (más barato) solo compensa en usos muy específicos asumiendo más ruido y vibración.

¿Cuándo se cambia el volante bimasa?

No tiene intervalo fijo: se sustituye cuando da síntomas (traqueteo, vibraciones) o cuando, al cambiar el embrague, el taller comprueba que tiene demasiada holgura. Por eso suele hacerse junto con el embrague.

¿Es peligroso seguir conduciendo con un volante bimasa estropeado?

No es inmediatamente peligroso, pero empeora con el tiempo, puede dañar la caja de cambios y deja vibraciones molestas. Lo recomendable es repararlo antes de que vaya a más.